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Este blog tiene el propósito de compartir mis ideas que estoy segura son las de muchos. Escribo sobre lo que me enternece, lo que me intriga, lo que me indigna o lo que me divierte. No me impongo fechas límite -escribo cuando quiero. El lector también puede elegir -hay relatos mas extensos, otros mas cortos. Entre cuando quiera. Vivo orgullosa de quien soy, de donde vengo y hacia donde voy, aunque no sepa como llegar... La imagen que lo acompaña es El Laberinto, de la serie Mandalas de Procesos, de Thalía Cuadrado, psicóloga clínica y artista, que me honra con su amistad. Me pareció apropiado para acompañar este blog sin dirección, porque son muchas las veces que me he sentido en un laberinto. Afortunadamente, siempre salgo…

lunes, 6 de octubre de 2025

DÉJÀ VU

 







 DÉJÀ VU DE LOS VALORES EN COMBO AGRANDADO

 

En estos días el PNP celebró su convención con un ambiente de carnaval, como si la situación del país estuviese como para celebrar mucho. Vamos, que siempre celebro nuestro espíritu de hospitalidad -eso de compartir lo poco o mucho que tengamos y la habilidad que tenemos para reírnos en medio de las desgracias.  Pero la cosa no está como para reírnos mucho -es más, la cosa está color de hormiga brava; está pelúa; esta como agua para chocolate, o como se dice en estos tiempos badbunísticos, la cosa está cabr… El periódico del sábado recoge que el pichón de gobernador que tuvo que salir tras las protestas masivas fue recibido con amabilidad por la gobernadora. Lo citan diciendo que en el afán expansionista del para mí innombrable que ha querido añadir a Canadá como estado -cosa que es un insulto para un país soberano- y comprar a Groenlandia, si quería hacer a América de verdad grande, debía admitir a Puerto Rico como estado 51.  Se le olvidó el pequeñísimo detalle de que el innombrable habló de intercambiar a Puerto Rico con Groenlandia -es decir, hacer un trueque con Dinamarca- tú me das a Groenlandia y yo te doy a Puerto Rico, como si fuéramos tarjetas intercambiables de peloteros.  El tamaño del insulto es del tamaño de Groenlandia.

Y ahí no quedó la cosa.  Más tarde apareció Luis Fortuño, el que con su Ley 7 para reducir el tamaño del gobierno, como precursor del nefasto personaje que surgió este año bajo el innombrable, recortó a troche y moche la plantilla de empleados gubernamentales, con resultados que aún sufrimos -oficinas que son dirigidas por directores que no tienen a quien dirigir y unidades que fueron tan diezmadas que no podían ofrecer servicios adecuados.  Para más ridículo, terminaron reclutando personal por contrato, lo que ocasionaba que pagaran más por el servicio que antes hacían l@s emplead@s.  Algo así como las contrataciones de LUMA. Como diría aquel robot de la serie Perdidos en el espacio, para mi cabecita esto “no es computable”.

Para añadir insulto a la herida, la gobernadora anunció que se proponía revivir aquel programa instaurado en los tiempos desafortuñados (el genial vocablo no es original mío -es de un exempleado que acudió a la oficina que yo dirigía tras haber sido despedido) que se conoció como Tus valores cuentan. Me remonté al 2010, cuando sufrí el embate de la aplicación de ese programa que parecía ser algo positivo, pero no lo era.  Incluyo al final copia del escrito que generé en aquel entonces, que ilustra cómo hay mentes capaces de diseñar algo que parece ser inexpugnable ¿quién puede estar en contra del respeto, de la bondad y otros valores?  El problema, como en tantos otros casos no está en el concepto, sino en cómo y a quién le aplica.  Y en estos tiempos tan cab…s, el innombrable se ha autoproclamado defensor de la familia, de la paz, de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico.  Para ello, recurre a cualquier estrategia, incluyendo la mentira.

En Puerto Rico hay muchas personas que se tragan el cuento de la gobernadora y el innombrable sobre la necesidad de inculcar valores que evidentemente niegan con sus acciones.  Baste pensar en la defensa a la familia, ante la “amenaza” de que se implanten ciertas “ideologías” en las escuelas.  Es la gente que cree que la familia todavía son Mamá, Papá, Pepín, Rosa y Mota.  La realidad es que hay muchas familias monoparentales, o de abuelos criando nietos; tías criando sobrinos y niñ@s que no saben quién es su papá, porque salió corriendo una vez supo que su pareja estaba embarazada, o están presos.  Se oponen al aborto alegando que defienden la vida, pero nada hacen para garantizar que es@ niñ@ que nace tenga una vida digna.  Son incontables los casos de jóvenes que brincan de hogar sustituto en hogar sustituto, o que son maltratados por sus propios padres.  ¿De qué respeto a la vida hablan?

Ya hay propuestas de establecer oficinas de base de fe en todas las agencias gubernamentales.  ¿Y qué mensaje llevarán estas oficinas? ¿Y qué de quienes no profesan religión alguna, l@s que no creen ni en la luz eléctrica -que ya sabemos que no es confiable?  Hay ate@s con más compasión que much@s religios@s.  Dicho sea de paso, recordemos al innombrable con la Biblia debajo del sobaco aquel aciago 6 de enero, arengando a sus seguidores a impedir la juramentación del legítimamente electo Biden, con las horribles consecuencias que culminaron en agresiones, amenazas, destrozos y hasta muertes en el capitolio federal. La separación de iglesia y estado es un principio constitucional fundamental.  Nadie en el gobierno puede imponer su concepto religioso. El peligro es cada vez más patente y me sorprende la cantidad de gente que no lo ve -allá y acá.

Hace unos días recibí un vídeo que le fue remitido por un sacerdote a un amigo, quien no se percató del mensaje detrás de lo que parece una defensa del concepto de respeto a los valores de una nación.  Era un mensaje de Giorgia Meloni, presidenta del Consejo de ministros italiano, en el que aludía a que la ciudadanía italiana no es un derecho, sino que era un premio que había que ganar.  Quien la quiera, tiene que respetar las reglas, las leyes y la identidad italiana.  Salvo por decir que la ciudadanía no es un derecho, hasta ahí más o menos bien.  Se embarca entonces en este discurso apasionado en el que alude a naciones islámicas en las que se persiguen a los cristianos, diciendo que hay muchas y si les ofende la cruz o el pesebre, pueden irse a vivir allá, pero que en Italia se defiende a Dios, la patria y la familia.  Si lo analizan -no tienen que ir muy profundo- es un discurso excluyente como decir de un lado estamos nosotros y del otro, los demás que no son como nosotros y si no creen en lo mismo, no son bienvenidos.  Es la versión italiana de la filosofía del innombrable.

Aquí poco a poco algunas iglesias se van metiendo en los asuntos que son potestad del estado, escudadas en la necesidad de reestablecer valores.  El problema es quién define cuales son esos valores.  Hay quienes dicen “a mis hijos los educo yo”.  ¿Pero cuál educación? ¿Se trata del sagrado derecho a portar armas que ha propiciado tanta violencia en los Estados Unidos?  ¿Se trata de una educación sexual que no enseña las consecuencias de tener sexo sin protección y que pretende sólo hablar sobre abstinencia cuando las hormonas en la adolescencia no resisten argumentos endebles?  ¿Se trata de educar que sólo mi versión del concepto de Dios es la que merece ser protegida y las demás no?

Uno de los derechos de la Constitución norteamericana y la nuestra que para mí mayor valor tiene es el derecho a la libre expresión.  Solía decir que me era difícil aceptar el régimen instaurado en Cuba, principalmente por la restricción a la libre expresión, aunque podía verle méritos a la gestión para transformar a la mayoría de la población al proporcionar vivienda y educación.  Ahora resulta que nuestra libertad de expresión está en juego.  Se restringe hablar en otro idioma que no sea inglés; se cancelan shows de televisión porque critican la filosofía MAGA, torciendo el brazo de los dueños de estación al amenazarlos con quitarles las licencias.  Se amenaza con despedir a gente que no haya expresado un tributo a Charlie Kirk, el hombre que se decía cristiano, pero que exhibía conducta racista.  Nadie tenía derecho a matarlo; irónicamente fue asesinado por un hombre criado por mormones, fanático de las armas, que ni siquiera se le conocía como votante republicano.

Yo no sé a ustedes, pero a mí me aterroriza todo ese pensamiento excluyente que poco a poco se va apoderando de una porción del mundo.  Es como ir atrás en el tiempo a la época en que Hitler comenzó a regar ideas negativas sobre los judíos, hasta que gran parte de la población empezó a rechazarlos y se hacían de la vista larga ante la destrucción de sus vecindarios y el hecho de que de pronto desaparecían.  No entiendo cómo es que tantos no ven la similitud con los indocumentados aquí y allá.  Se les tilda de criminales; se les persigue y hasta se los llevan de la calle y son enviados a centros de detención fuera de su entorno.  La gran mayoría no han cometido delito -tan sólo no llevaron a cabo un trámite para adquirir su estatus legal.  En los casos más indignantes, los arrestan en tribunales u oficinas del gobierno federal en las que precisamente hacían trámites para completar el proceso.  La razón: no quieren a nadie que no responda a los parámetros de MAGA.

Recuerdo de nuevo el personaje del robot de Perdidos en el espacio, que, al enfrentar situaciones riesgosas, empezaba a exclamar: ¡peligro, peligro!  No sé cómo tanta gente no ve la situación peligrosa en que nos encontramos.  No es momento de andar enajenad@s o distraíd@s.  Es momento de estar alertas ante todo intento de privarnos de nuestros derechos y denunciar los abusos.  Hace casi 15 años escribí sobre aquel programa de supuestos valores.  Hoy, la situación está peor por partida doble, como en un combo agrandado.  Está bien cabr…

6 de octubre de 2025

 

Y allá para el 2010:

LOS VALORES EN EL PAÍS DE LOS BIZARROS

 

Cuando era niña me encantaba leer comics de Superman, en particular sobre sus orígenes, del planeta de donde provino (de cuyo nombre no me acuerdo) y de la familia que lo adoptó.  También me gustaba mucho todo lo relacionado a su relación con Lois Lane, de la cual podía intuirse que había un interés de parte de Clark/Superman.  Sin embargo, como muchos hombres de este planeta, ni Clark Kent ni su alter ego, Superman, definían claramente qué era lo que querían.  Así, dejaban eternamente a la pobre Lois, como nos dejan muchos hoy en día, tratando de adivinar qué rayos es lo que quieren.  Ah, porque hay que adivinar, ya que si preguntas, sienten que los estás “presionando”.  Prefiero quedarme en la fantasía y no imaginar que, como muchos hombres de este planeta, tanto Clark como Superman no supiesen lo que querían. 

Aparte de los comics regulares, había unas ediciones especiales que tenían unas historias adicionales en la parte de atrás, del país de los bizarros.  Los personajes del país de los bizarros eran como de piedra y en su mundo, las cosas eran al revés del nuestro.  Lo que nosotros considerábamos hermoso era feo para ellos y viceversa.  Cuando alguien cumplía años, debía regalar a sus invitados.  En fin, que todo era al revés.

Hace un tiempo este gobierno inició una campaña de valores.  Los divulga en el periódico, en carteles gigantescos en las autopistas, en su portal cibernético, en fin, una divulgación general sobre una “cultura de valores”.  Evidentemente, nadie puede estar en contra de la difusión de los seis valores que se pretende estimular: bondad, respeto, civismo, justicia, responsabilidad y confiabilidad.  Muy bonito.  Ideal.  Fantástico.  Pero algo no cuadra.  Esos valores que se pretende promulgar no guardan relación con la conducta de este gobierno.

Me di a la tarea de entrar a la página oficial del gobierno y buscar el enlace de los valores.  En la introducción dice que “Los valores son importantes para crear una mejor vida para todos los puertorriqueños. Con ellos vamos a tener el Puerto Rico que todos queremos y nos merecemos. Vamos a ponerlos en práctica. Porque hoy es un buen día para cambiar el mundo.”  Me parece muy bien.  Si alguien cree que podemos cambiar el mundo, esa soy yo, producto de la época del “peace and love”, de los Beatles con su transformadora Imagine y de las canciones de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, las cuales canto desenfrenada y desafinadamente cuando me indigno, que últimamente es bastante a menudo.  Porque la cosa está como para indignarse.

Yo sí creo en lo que dice la introducción sobre los valores que aparece en el portal oficial de este gobierno.  Los que no creen en eso, son ellos.  Basta analizar los valores y los comentarios que aparecen en la página.  Tomemos el valor justicia.  Dice el portal sobre éste: “Sigue las reglas del juego. Toma turnos y comparte. Mantén una mente abierta. Escucha a los demás. No tomes ventaja de los demás. No culpes a otro por tu descuido.”  Pues las reglas del juego las cambian a cada rato.  Ya están tramando cambiar la ley de la Universidad.  Lo de mantener la mente abierta y escuchar a los demás parece que José Ramón de la Torre no lo ha leído, Fortuño tampoco, al igual que no ha leído lo de no culpar a otros.

Respeto.  Este me encanta. Dice el portal: “Trata a los demás con respeto. Sé tolerante con las diferencias. Practica buenas costumbres. No uses lenguaje ofensivo. Sé considerado con los sentimientos de los demás. No amenaces, golpees o lastimes a nadie. Aprende las ventajas de la tranquilidad.”  Si no fuera patético, sería gracioso.  Yo no sé cómo todo el gabinete, el Gobernador y sus ayudantes, incluyendo al rasputinesco Rodríguez Ema y la legislatura, con su neo nazi Rivera Schatz a la cabeza del Senado, pueden ser tan cínicos de pretender difundir esta cultura de valores en la que evidentemente no creen.  Parece ser que se confundieron en lo de civismo, porque evidentemente lo que sí abunda es el cinismo.

Para civismo, se incluye lo siguiente:” Haz tu parte en la escuela y comunidad. Coopera en los asuntos de la comunidad. Mantente informado. Sé un buen vecino. Cumple con las leyes y normas. Respeta la autoridad. Protege el medio ambiente.”  Que digan los vecinos de Ceiba y los que viven cerca del proyectado gasoducto o “via verde” como le prefieren llamar, si se cumple con esto.

Bajo responsabilidad se indica: “Haz lo que se supone que debes hacer. Persevera. Síguelo intentando. Siempre haz lo mejor. Mantente controlado. Sé autodisciplinado. Piensa antes de actuar. Considera las consecuencias de un acto.”  Uy, me encanta el control que exhibió aquel policía pateando un estudiante y la forma en que Rodríguez Ema se mantuvo controlado al expresar que sacaría a patadas a los estudiantes.

Confiabilidad – valor indispensable para un gobierno, ya que los ciudadanos deben confiar en aquéllos que están a cargo de regir sus destinos.  El portal incluye bajo este valor lo siguiente: “Sé honesto. Haz lo que has dicho. Ten la valentía de hacer lo correcto. Construye una buena reputación. Sé leal a tu familia, amigos y comunidad.”  Creo que Fortuño ha sido leal a su familia y sus amigos.  Punto.

Bondad.  Aquí fue donde yo quedé mala.  Dice el portal bajo este valor: “Sé amable. Sé compasivo. Demuestra que te preocupas. Expresa gratitud. Perdona a otros. Ayuda a las personas en necesidad.”.  La compasión se fue de vacaciones en este gobierno.  Demostrar que se preocupan no forma parte del manual de instrucciones que se les entregó a los funcionarios de este gobierno o a todos se les borró ese capítulo.  Y como la realidad es más increíble que la ficción, prueba de que la bondad está ausente es que, cuando trato de imprimir lo que aparece bajo bondad, no sale nada.  Bajo los otros valores, sale el texto, aunque no el título del valor.  En el caso de la bondad, no sale nada.  Mi papá solía decir que los republicanos son tan malos que se comen por los rabos.  Yo todavía creo en la redención, pero me lo están haciendo bieeeeeeeeen difícil.

Llegué a la conclusión de que este gobierno pertenece al país de los bizarros.  A nosotros nos aplican los valores que he descrito tal y como aparecen en el portal oficial.  A ellos no.  A ellos les aplican la imposición, el cinismo, el abuso de poder, la intolerancia, la intriga y la arrogancia.  Lamentablemente, las descripciones las vivimos todos los días.

19 de diciembre de 2010

 

 

 

 

 

 

 

 






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