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Este blog tiene el propósito de compartir mis ideas que estoy segura son las de muchos. Escribo sobre lo que me enternece, lo que me intriga, lo que me indigna o lo que me divierte. No me impongo fechas límite -escribo cuando quiero. El lector también puede elegir -hay relatos mas extensos, otros mas cortos. Entre cuando quiera. Vivo orgullosa de quien soy, de donde vengo y hacia donde voy, aunque no sepa como llegar... La imagen que lo acompaña es El Laberinto, de la serie Mandalas de Procesos, de Thalía Cuadrado, psicóloga clínica y artista, que me honra con su amistad. Me pareció apropiado para acompañar este blog sin dirección, porque son muchas las veces que me he sentido en un laberinto. Afortunadamente, siempre salgo…

lunes, 27 de octubre de 2025

EL ZAPATO AGRESOR

 





EL ZAPATO AGRESOR

Los últimos días no han sido fáciles para el país, para el Caribe ni el mundo en general.  La semana pasada se anunció la reparación de una tubería de 72 pulgadas que afectaría 15 pueblos de la isla, entre los cuales se encontraba San Juan.  Para poner en perspectiva el tamaño de la tubería, pensé que yo mido 60 pulgadas y media, así que quepo de pie dentro de la tubería y sobran pulgadas.  Antes de que se anunciaran los trabajos de reparación, ya mi apartamento sufría problemas de baja presión.  El día que se anunció cuándo comenzarían los trabajos -para los cuales se suspendería el servicio de agua, me aseguré de llenar el candungo de 5 galones que uso para fregar, así como varios galones adicionales para otros usos. Pese a que se suponía que la interrupción del servicio sería al otro día de madrugada, yo dejé de tener agua desde ese mismo día en la tarde, cuando terminé mis preparativos con un enclenque chorrito de agua. Habían anunciado que los trabajos demorarían de 36 a 48 horas.

Para mi sorpresa, al otro día temprano había agua y con una presión impresionante aun para tiempos normales.  Contra todo pronóstico, tuve servicio de agua todo el tiempo, que no fue el caso de miles de personas.  El presidente de la AAA dijo -porque no puedo decir que explicó, que el término se contaba a partir de que llegaran al tubo, no desde la desconexión del servicio.  Este señor merece el premio al “como no explican”, en honor a aquel personaje que se hizo famoso con esa frase.  Estar sin agua en un país que se supone sea desarrollado, es incómodo para todos -para algunos, como gente bien mayor, pacientes encamados o niños, es de pesadilla.  Muchos de nosotros podemos esperar con resignación, pero ayuda si entendemos el proceso, se hace énfasis en que los estimados de tiempo pueden variar y sobre todo, que se explique con claridad las distintas fases, cosa que no ocurrió.

El periódico del jueves cita a la gobernadora cuando visitó el área de los trabajos diciendo lo siguiente: “No hubo ninguna cosa rara.  Hubo una explosión, una rotura en uno de estos tubos.”  ¿Una explosión que causa una rotura en un tubo de 72 pulgadas que suple agua a 15 municipios no es una cosa rara?  Es decir, podríamos tener roturas de esta naturaleza cada cierto tiempo, porque no sería raro.  Yo quedé con los ojos cuadrados al leer la cita.  Yo no sufrí pérdida del servicio.  Para mí, eso es lo raro, cuando aquí se va el agua con relativa frecuencia o hay poca presión, sin que se hayan roto tubos enormes.  Probablemente todavía hoy haya lugares sin el servicio, ya sea por la explosión del gigantesco tubo o por otras razones que presumo tampoco serán raras para la gobernadora.  El país de los Bizarros en pleno esplendor.

En otras partes del mundo, el cese al fuego en la zona de Gaza ha sufrido algunos reveses que hacen temer que la paz sigue estando distante.  En Estados Unidos, el innombrable ha anunciado algo así como un rescate financiero al gobierno de Argentina cuyas particularidades no entiendo bien, porque lo mío son las letras, no los números.  La propuesta, que no entiendo bien y no quiero entender, funcionaría si el presidente de Argentina -que parece ser de ese combo que yo encuentro raro pero que la gobernadora seguro lo encuentra de lo más normalito- es reelecto e implica 20 mil millones de dólares (20 billion).  La cifra no me cabe en la cabecita.  Esto por el presidente que ha dicho que quiere poner a América primero.  ¿Y qué de los agricultores norteamericanos que están sufriendo pérdidas o los empleados federales que han sido despedidos por trabajar en agencias “demócratas” – whatever that means o los que están sin cobrar debido al tranque presupuestario?

Más cercano a nosotros, hoy mismo Jamaica está a punto de sufrir el embate de un huracán categoría 5  -un desastre mayor al que nosotros tuvimos con el huracán María.  La República Dominicana, Haití y el este de Cuba también pueden sufrir daños devastadores, tomando en cuenta la fragilidad de las estructuras y los escasos recursos.  ¿Destinará el innombrable fondos para ayudarles?  Se me estruja el corazón de pensar en el terror que deben estar sintiendo estos vecinos caribeños.  Nosotros lo vivimos y aun hoy, a 8 años de la pesadilla de María, seguimos cargando las consecuencias.

Hace como 2 semanas estaba haciendo compra en el supermercado.  Me sentía con una desazón que no podía explicar.  Lo he dicho otras veces -cargamos con angustias que ni siquiera sabemos que tenemos.  Me detuve frente a un congelador con diversos tipos de pastas rellenas y de momento me asaltan unas ganas de llorar -lo que yo he llamado “las ganas de llorar guardás”.  Que vamos, no creo que sintiera ganas de llorar porque casi todos los rellenos contenían lácteos y no pudo comerlos, pero creo que ese simple hecho se acumuló con todas las penas grandes, chiquitas, individuales o colectivas que alimentan ese almacén de lágrimas.  El almacén sigue creciendo y aún no llega el momento de vaciarlo.

Y hoy me topo con un reportaje que se suma al contenido del almacén, ocupando una sección que contiene no sólo penas, sino también coraje.  Se refiere a una entrevista a ese personaje que tengo atravesado -la directora de HSI en Puerto Rico, la división encargada de hacer las investigaciones en torno a personas indocumentadas en el país. El titular no podía ser más inquietante: “Más de 700 solicitudes para ser agentes de ICE”. Estos agentes son los que se encargan de investigar las denuncias de personas indocumentadas en el país con el fin de arrestarlas y finalmente deportarlas.  Los cuentos de horror abundan: gente a las que se las llevan hombres encapuchados en vehículos sin rotular y las familias no saben a dónde van a parar.  Algunos son arrestados precisamente en las oficinas de inmigración o en el tribunal, mientras hacen gestiones para culminar el proceso de legalización que habían iniciado.

Se me hace difícil aceptar que haya gente en Puerto Rico que quieran iniciar una carrera en un lugar que persigue a seres humanos que intentan alcanzar una mejor vida.  No obstante, soy consciente que no es fácil conseguir empleo y una carrera en el gobierno federal es sinónimo -hasta estos tiempos de cierre, de buen salario y beneficios.  Pero me pregunto cómo dormirán estos empleados luego de llevar a cabo estos crueles operativos.  La directora intenta colocar a los agentes en el plano de víctimas, aludiendo a que ella no recuerda que nunca antes hayan sido objeto de tantos insultos y justifica sus rostros cubiertos alegando que son objeto de amenazas.  Y entonces alude al más reciente incidente, en el que un agente fue agredido con un zapato por un detenido.

Yo recuerdo otro incidente en el que vecinos de una urbanización vieron un operativo de esos y comenzaron a gritarles improperios a los agentes.  Me alegré mucho -sí, porque son abusadores, canallas y con perdón de los nobles cerdos, unos puercos. Confieso que ganas no me faltan de tirarles con un zapato.  Tal vez entonces liberaría espacio en mi almacén de lágrimas, porque se llora de angustia, pero también de indignación.

27 de octubre de 2025

 

 


lunes, 6 de octubre de 2025

DÉJÀ VU

 







 DÉJÀ VU DE LOS VALORES EN COMBO AGRANDADO

 

En estos días el PNP celebró su convención con un ambiente de carnaval, como si la situación del país estuviese como para celebrar mucho. Vamos, que siempre celebro nuestro espíritu de hospitalidad -eso de compartir lo poco o mucho que tengamos y la habilidad que tenemos para reírnos en medio de las desgracias.  Pero la cosa no está como para reírnos mucho -es más, la cosa está color de hormiga brava; está pelúa; esta como agua para chocolate, o como se dice en estos tiempos badbunísticos, la cosa está cabr… El periódico del sábado recoge que el pichón de gobernador que tuvo que salir tras las protestas masivas fue recibido con amabilidad por la gobernadora. Lo citan diciendo que en el afán expansionista del para mí innombrable que ha querido añadir a Canadá como estado -cosa que es un insulto para un país soberano- y comprar a Groenlandia, si quería hacer a América de verdad grande, debía admitir a Puerto Rico como estado 51.  Se le olvidó el pequeñísimo detalle de que el innombrable habló de intercambiar a Puerto Rico con Groenlandia -es decir, hacer un trueque con Dinamarca- tú me das a Groenlandia y yo te doy a Puerto Rico, como si fuéramos tarjetas intercambiables de peloteros.  El tamaño del insulto es del tamaño de Groenlandia.

Y ahí no quedó la cosa.  Más tarde apareció Luis Fortuño, el que con su Ley 7 para reducir el tamaño del gobierno, como precursor del nefasto personaje que surgió este año bajo el innombrable, recortó a troche y moche la plantilla de empleados gubernamentales, con resultados que aún sufrimos -oficinas que son dirigidas por directores que no tienen a quien dirigir y unidades que fueron tan diezmadas que no podían ofrecer servicios adecuados.  Para más ridículo, terminaron reclutando personal por contrato, lo que ocasionaba que pagaran más por el servicio que antes hacían l@s emplead@s.  Algo así como las contrataciones de LUMA. Como diría aquel robot de la serie Perdidos en el espacio, para mi cabecita esto “no es computable”.

Para añadir insulto a la herida, la gobernadora anunció que se proponía revivir aquel programa instaurado en los tiempos desafortuñados (el genial vocablo no es original mío -es de un exempleado que acudió a la oficina que yo dirigía tras haber sido despedido) que se conoció como Tus valores cuentan. Me remonté al 2010, cuando sufrí el embate de la aplicación de ese programa que parecía ser algo positivo, pero no lo era.  Incluyo al final copia del escrito que generé en aquel entonces, que ilustra cómo hay mentes capaces de diseñar algo que parece ser inexpugnable ¿quién puede estar en contra del respeto, de la bondad y otros valores?  El problema, como en tantos otros casos no está en el concepto, sino en cómo y a quién le aplica.  Y en estos tiempos tan cab…s, el innombrable se ha autoproclamado defensor de la familia, de la paz, de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico.  Para ello, recurre a cualquier estrategia, incluyendo la mentira.

En Puerto Rico hay muchas personas que se tragan el cuento de la gobernadora y el innombrable sobre la necesidad de inculcar valores que evidentemente niegan con sus acciones.  Baste pensar en la defensa a la familia, ante la “amenaza” de que se implanten ciertas “ideologías” en las escuelas.  Es la gente que cree que la familia todavía son Mamá, Papá, Pepín, Rosa y Mota.  La realidad es que hay muchas familias monoparentales, o de abuelos criando nietos; tías criando sobrinos y niñ@s que no saben quién es su papá, porque salió corriendo una vez supo que su pareja estaba embarazada, o están presos.  Se oponen al aborto alegando que defienden la vida, pero nada hacen para garantizar que es@ niñ@ que nace tenga una vida digna.  Son incontables los casos de jóvenes que brincan de hogar sustituto en hogar sustituto, o que son maltratados por sus propios padres.  ¿De qué respeto a la vida hablan?

Ya hay propuestas de establecer oficinas de base de fe en todas las agencias gubernamentales.  ¿Y qué mensaje llevarán estas oficinas? ¿Y qué de quienes no profesan religión alguna, l@s que no creen ni en la luz eléctrica -que ya sabemos que no es confiable?  Hay ate@s con más compasión que much@s religios@s.  Dicho sea de paso, recordemos al innombrable con la Biblia debajo del sobaco aquel aciago 6 de enero, arengando a sus seguidores a impedir la juramentación del legítimamente electo Biden, con las horribles consecuencias que culminaron en agresiones, amenazas, destrozos y hasta muertes en el capitolio federal. La separación de iglesia y estado es un principio constitucional fundamental.  Nadie en el gobierno puede imponer su concepto religioso. El peligro es cada vez más patente y me sorprende la cantidad de gente que no lo ve -allá y acá.

Hace unos días recibí un vídeo que le fue remitido por un sacerdote a un amigo, quien no se percató del mensaje detrás de lo que parece una defensa del concepto de respeto a los valores de una nación.  Era un mensaje de Giorgia Meloni, presidenta del Consejo de ministros italiano, en el que aludía a que la ciudadanía italiana no es un derecho, sino que era un premio que había que ganar.  Quien la quiera, tiene que respetar las reglas, las leyes y la identidad italiana.  Salvo por decir que la ciudadanía no es un derecho, hasta ahí más o menos bien.  Se embarca entonces en este discurso apasionado en el que alude a naciones islámicas en las que se persiguen a los cristianos, diciendo que hay muchas y si les ofende la cruz o el pesebre, pueden irse a vivir allá, pero que en Italia se defiende a Dios, la patria y la familia.  Si lo analizan -no tienen que ir muy profundo- es un discurso excluyente como decir de un lado estamos nosotros y del otro, los demás que no son como nosotros y si no creen en lo mismo, no son bienvenidos.  Es la versión italiana de la filosofía del innombrable.

Aquí poco a poco algunas iglesias se van metiendo en los asuntos que son potestad del estado, escudadas en la necesidad de reestablecer valores.  El problema es quién define cuales son esos valores.  Hay quienes dicen “a mis hijos los educo yo”.  ¿Pero cuál educación? ¿Se trata del sagrado derecho a portar armas que ha propiciado tanta violencia en los Estados Unidos?  ¿Se trata de una educación sexual que no enseña las consecuencias de tener sexo sin protección y que pretende sólo hablar sobre abstinencia cuando las hormonas en la adolescencia no resisten argumentos endebles?  ¿Se trata de educar que sólo mi versión del concepto de Dios es la que merece ser protegida y las demás no?

Uno de los derechos de la Constitución norteamericana y la nuestra que para mí mayor valor tiene es el derecho a la libre expresión.  Solía decir que me era difícil aceptar el régimen instaurado en Cuba, principalmente por la restricción a la libre expresión, aunque podía verle méritos a la gestión para transformar a la mayoría de la población al proporcionar vivienda y educación.  Ahora resulta que nuestra libertad de expresión está en juego.  Se restringe hablar en otro idioma que no sea inglés; se cancelan shows de televisión porque critican la filosofía MAGA, torciendo el brazo de los dueños de estación al amenazarlos con quitarles las licencias.  Se amenaza con despedir a gente que no haya expresado un tributo a Charlie Kirk, el hombre que se decía cristiano, pero que exhibía conducta racista.  Nadie tenía derecho a matarlo; irónicamente fue asesinado por un hombre criado por mormones, fanático de las armas, que ni siquiera se le conocía como votante republicano.

Yo no sé a ustedes, pero a mí me aterroriza todo ese pensamiento excluyente que poco a poco se va apoderando de una porción del mundo.  Es como ir atrás en el tiempo a la época en que Hitler comenzó a regar ideas negativas sobre los judíos, hasta que gran parte de la población empezó a rechazarlos y se hacían de la vista larga ante la destrucción de sus vecindarios y el hecho de que de pronto desaparecían.  No entiendo cómo es que tantos no ven la similitud con los indocumentados aquí y allá.  Se les tilda de criminales; se les persigue y hasta se los llevan de la calle y son enviados a centros de detención fuera de su entorno.  La gran mayoría no han cometido delito -tan sólo no llevaron a cabo un trámite para adquirir su estatus legal.  En los casos más indignantes, los arrestan en tribunales u oficinas del gobierno federal en las que precisamente hacían trámites para completar el proceso.  La razón: no quieren a nadie que no responda a los parámetros de MAGA.

Recuerdo de nuevo el personaje del robot de Perdidos en el espacio, que, al enfrentar situaciones riesgosas, empezaba a exclamar: ¡peligro, peligro!  No sé cómo tanta gente no ve la situación peligrosa en que nos encontramos.  No es momento de andar enajenad@s o distraíd@s.  Es momento de estar alertas ante todo intento de privarnos de nuestros derechos y denunciar los abusos.  Hace casi 15 años escribí sobre aquel programa de supuestos valores.  Hoy, la situación está peor por partida doble, como en un combo agrandado.  Está bien cabr…

6 de octubre de 2025

 

Y allá para el 2010:

LOS VALORES EN EL PAÍS DE LOS BIZARROS

 

Cuando era niña me encantaba leer comics de Superman, en particular sobre sus orígenes, del planeta de donde provino (de cuyo nombre no me acuerdo) y de la familia que lo adoptó.  También me gustaba mucho todo lo relacionado a su relación con Lois Lane, de la cual podía intuirse que había un interés de parte de Clark/Superman.  Sin embargo, como muchos hombres de este planeta, ni Clark Kent ni su alter ego, Superman, definían claramente qué era lo que querían.  Así, dejaban eternamente a la pobre Lois, como nos dejan muchos hoy en día, tratando de adivinar qué rayos es lo que quieren.  Ah, porque hay que adivinar, ya que si preguntas, sienten que los estás “presionando”.  Prefiero quedarme en la fantasía y no imaginar que, como muchos hombres de este planeta, tanto Clark como Superman no supiesen lo que querían. 

Aparte de los comics regulares, había unas ediciones especiales que tenían unas historias adicionales en la parte de atrás, del país de los bizarros.  Los personajes del país de los bizarros eran como de piedra y en su mundo, las cosas eran al revés del nuestro.  Lo que nosotros considerábamos hermoso era feo para ellos y viceversa.  Cuando alguien cumplía años, debía regalar a sus invitados.  En fin, que todo era al revés.

Hace un tiempo este gobierno inició una campaña de valores.  Los divulga en el periódico, en carteles gigantescos en las autopistas, en su portal cibernético, en fin, una divulgación general sobre una “cultura de valores”.  Evidentemente, nadie puede estar en contra de la difusión de los seis valores que se pretende estimular: bondad, respeto, civismo, justicia, responsabilidad y confiabilidad.  Muy bonito.  Ideal.  Fantástico.  Pero algo no cuadra.  Esos valores que se pretende promulgar no guardan relación con la conducta de este gobierno.

Me di a la tarea de entrar a la página oficial del gobierno y buscar el enlace de los valores.  En la introducción dice que “Los valores son importantes para crear una mejor vida para todos los puertorriqueños. Con ellos vamos a tener el Puerto Rico que todos queremos y nos merecemos. Vamos a ponerlos en práctica. Porque hoy es un buen día para cambiar el mundo.”  Me parece muy bien.  Si alguien cree que podemos cambiar el mundo, esa soy yo, producto de la época del “peace and love”, de los Beatles con su transformadora Imagine y de las canciones de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, las cuales canto desenfrenada y desafinadamente cuando me indigno, que últimamente es bastante a menudo.  Porque la cosa está como para indignarse.

Yo sí creo en lo que dice la introducción sobre los valores que aparece en el portal oficial de este gobierno.  Los que no creen en eso, son ellos.  Basta analizar los valores y los comentarios que aparecen en la página.  Tomemos el valor justicia.  Dice el portal sobre éste: “Sigue las reglas del juego. Toma turnos y comparte. Mantén una mente abierta. Escucha a los demás. No tomes ventaja de los demás. No culpes a otro por tu descuido.”  Pues las reglas del juego las cambian a cada rato.  Ya están tramando cambiar la ley de la Universidad.  Lo de mantener la mente abierta y escuchar a los demás parece que José Ramón de la Torre no lo ha leído, Fortuño tampoco, al igual que no ha leído lo de no culpar a otros.

Respeto.  Este me encanta. Dice el portal: “Trata a los demás con respeto. Sé tolerante con las diferencias. Practica buenas costumbres. No uses lenguaje ofensivo. Sé considerado con los sentimientos de los demás. No amenaces, golpees o lastimes a nadie. Aprende las ventajas de la tranquilidad.”  Si no fuera patético, sería gracioso.  Yo no sé cómo todo el gabinete, el Gobernador y sus ayudantes, incluyendo al rasputinesco Rodríguez Ema y la legislatura, con su neo nazi Rivera Schatz a la cabeza del Senado, pueden ser tan cínicos de pretender difundir esta cultura de valores en la que evidentemente no creen.  Parece ser que se confundieron en lo de civismo, porque evidentemente lo que sí abunda es el cinismo.

Para civismo, se incluye lo siguiente:” Haz tu parte en la escuela y comunidad. Coopera en los asuntos de la comunidad. Mantente informado. Sé un buen vecino. Cumple con las leyes y normas. Respeta la autoridad. Protege el medio ambiente.”  Que digan los vecinos de Ceiba y los que viven cerca del proyectado gasoducto o “via verde” como le prefieren llamar, si se cumple con esto.

Bajo responsabilidad se indica: “Haz lo que se supone que debes hacer. Persevera. Síguelo intentando. Siempre haz lo mejor. Mantente controlado. Sé autodisciplinado. Piensa antes de actuar. Considera las consecuencias de un acto.”  Uy, me encanta el control que exhibió aquel policía pateando un estudiante y la forma en que Rodríguez Ema se mantuvo controlado al expresar que sacaría a patadas a los estudiantes.

Confiabilidad – valor indispensable para un gobierno, ya que los ciudadanos deben confiar en aquéllos que están a cargo de regir sus destinos.  El portal incluye bajo este valor lo siguiente: “Sé honesto. Haz lo que has dicho. Ten la valentía de hacer lo correcto. Construye una buena reputación. Sé leal a tu familia, amigos y comunidad.”  Creo que Fortuño ha sido leal a su familia y sus amigos.  Punto.

Bondad.  Aquí fue donde yo quedé mala.  Dice el portal bajo este valor: “Sé amable. Sé compasivo. Demuestra que te preocupas. Expresa gratitud. Perdona a otros. Ayuda a las personas en necesidad.”.  La compasión se fue de vacaciones en este gobierno.  Demostrar que se preocupan no forma parte del manual de instrucciones que se les entregó a los funcionarios de este gobierno o a todos se les borró ese capítulo.  Y como la realidad es más increíble que la ficción, prueba de que la bondad está ausente es que, cuando trato de imprimir lo que aparece bajo bondad, no sale nada.  Bajo los otros valores, sale el texto, aunque no el título del valor.  En el caso de la bondad, no sale nada.  Mi papá solía decir que los republicanos son tan malos que se comen por los rabos.  Yo todavía creo en la redención, pero me lo están haciendo bieeeeeeeeen difícil.

Llegué a la conclusión de que este gobierno pertenece al país de los bizarros.  A nosotros nos aplican los valores que he descrito tal y como aparecen en el portal oficial.  A ellos no.  A ellos les aplican la imposición, el cinismo, el abuso de poder, la intolerancia, la intriga y la arrogancia.  Lamentablemente, las descripciones las vivimos todos los días.

19 de diciembre de 2010