PALABRAS
Hay hombres cuyas
palabras son
como golpes de espada;
Más la lengua de los
sabios es
medicina.
Pr. 12:18
Desde hace mucho pienso que la
palabra es muy poderosa. Podemos
alentar, inspirar, alegrar, consolar y mostrar amor tan solo con unas palabras
sinceras, sean estas escritas o habladas.
En el último caso, los gestos aportan a la comunicación -un abrazo, una
mirada, una sonrisa complementan lo que se dice. Del mismo modo, las palabras pueden herir,
humillar, avergonzar, ofender y destruir la autoestima de un ser humano. En ocasiones, la mejor palabra es la que no
se dice -el silencio puede ser igualmente elocuente. Pensé en el poder de la palabra a raíz del
cambio en la denominación que ha hecho el innombrable al hasta hace unos días
Departamento de la Defensa; ahora Departamento de Guerra. Para mí no se trata de un simple cambio de
nombre -es un cambio de visión, de cómo se manejan los asuntos de la que se ha
conocido como la nación más poderosa del mundo.
El estilo del ocupante de Casa
Blanca es el del clásico bully -bravucón, ordinario, irrespetuoso,
amenazante, por lo que no sorprende esta denominación de ese departamento que,
de todos modos, al ejercer actos de defensa para su territorio conlleva la
capacidad de declarar una guerra, porque vamos, una nación que es bombardeada
no va a descansar en solo palabras.
Hasta en la vida individual el derecho a legítima defensa incluye
utilizar la fuerza para repeler un ataque físico. No obstante, la mayoría de nosotros no
andamos por ahí con actitud de “túmbame la pajita”, exhibiendo armas para
intimidar a los demás. Hay otros, sin embargo, quienes disfrutan este
despliegue de fuerza tipo Rambo.
Con ello le anuncian a los demás que no se metan con él, atrayendo otros
bravucones y repeliendo a quienes preferimos la vía diplomática para resolver
conflictos, sin que ello implique debilidad.
Por alguna razón este estilo abrasivo
atrae algunos personajes y nuestra gobernadora no es la excepción. Recientemente arremetió contra un periodista
porque le hizo una pregunta válida, que la incomodó y como insistió, como
maestra regañona le dijo, señalándolo con el dedo, que a él no le contestaría
preguntas, por irrespetuoso. El
intercambio recordó muchos de los protagonizados por el innombrable con
periodistas que “osan” cuestionar sus actos.
Y las palabras suelen usarse en la inmediatez de una situación, sin que
haya mucho análisis, lo que la ha llevado a caer en grandes contradicciones,
como cuando dijo que los dominicanos no tenían nada que temer con las redadas
contra inmigrantes y a la semana ya se estaban llevando a varios de vecindarios
tradicionalmente ocupados por la comunidad dominicana.
En estos días comenzaron a verse
helicópteros, aviones y buques militares en la zona de Arroyo. Los vecinos del lugar comenzaron a
inquietarse y de nuevo salieron la gobernadora y sus fotutos a decir que era
común que se hicieran ejercicios militares en la isla. Pero esto no parecía business as usual. Luego se vio movilización de aviones de
combate y movilización de personal militar.
Allí estaba el secretario del Departamento de Seguridad Pública -Arthur
Garffer, a quien nunca había visto sonreír.
Pero ese día se veía feliz, como G.I Joe en medio de un juego con sus
amiguitos. El secretario de Guerra procedió a decir lo que era obvio para todo
ser que sume dos más dos: “Lo que están haciendo ahora mismo no es
entrenamiento. Este es un ejercicio real
en nombre de los intereses nacionales vitales de los Estados Unidos de América:
acabar con el envenenamiento del pueblo estadounidense”.
Y todo el despliegue no tiene
sentido alguno, cuando hay una Guardia Costanera que poco ha hecho para
precisamente detener este tráfico en nuestras narices. Debe salir más barato proporcionar lanchas
adecuadas para esta labor que aviones de combate y buques de gran tamaño para
supuestamente atajar el tráfico de drogas en nuestras costas. Del mismo modo, el espectáculo de hundir una
yola en aguas cercanas a Venezuela, con 11 tripulantes a bordo, no representa
gran cosa en esa lucha; es como matar un mosquito con una escopeta. Presumiendo que sea cierto que llevaban
droga, es posible que los tripulantes sean a su vez víctimas de un sistema que
les obliga a hacer estos viajes. Jugar a
la guerra con otras naciones es poner en riesgo vidas. Creo que Maduro, tras la última elección no
ocupa el poder de manera legítima, pero hay que ejercer gran cautela antes de
jugar a ser “salvadores” del mundo. El
cuento de que el innombrable está combatiendo el narcotráfico resulta poco
creíble a la luz de un despliegue de fuerzas tan contundente. Y de los alzacola y bocabajo locales que poco
faltó para que sacaran la alfombra roja para recibir los militares, ni hablo,
porque quiero mantener la calma.
No pasó mucho tiempo antes de que
hubiese otro incidente que pone de manifiesto el uso más que peligroso de la
retórica anti enemigos que propulsa el innombrable. Y que conste, que el enemigo somos tod@s l@s
que no pensamos como él. En el estado de
Utah, un hombre llamado Charlie Kirk, del cual yo no sabía absolutamente nada, fue
asesinado por un hombre con un certero disparo al cuello mientras se dirigía a
unos estudiantes universitarios. Poco a
poco fuimos obteniendo más detalles. La
víctima tenía fama de defender las causas de la familia tradicional y combatir
los programas de acción afirmativa, lo cual lo llevó a decir en un momento que,
si se montaba en un avión con un piloto negro, pondría en duda la capacidad de
éste para pilotar el avión. O sea, que
era una especie de poster child de la filosofía del innombrable. Claro está, de inmediato surgieron las
acusaciones de que este crimen era responsabilidad de los demócratas y de las
políticas socialistas.
Y aquí hay algunos empeñados en
demostrar que son más cojonudos que el innombrable. El mismo Arthur Garffer, que ocupa la
posición nada menos que de jefe de Seguridad Pública y estaba tan feliz
recibiendo a sus amigos soldaditos, raudo y veloz puso esto en su página
personal de Facebook:
The
liberal socialist left is out of control and the DNC is solely (énfasis
suplido) to blame for today’s targeted assassination of Charlie
Kirk. They promoted and condoned
political violence with action since 2009.
Time for the silent majority to step up!
La gobernadora le dio pan-pan,
pero no hizo lo que procedía -botarlo y el muy descarado no tuvo ni la decencia
-bueno, es mucho pedir- de renunciar. En
manos de ese individuo prejuiciado y sin mesura está la seguridad del país. Ahora resulta que todo apunta a que el
asesino de Kirk proviene de una familia mormona, partidaria de las armas y que
él no aparece como votante republicano.
Evidentemente es un ser desquiciado y pese a las palabras despreciables
de Kirk, matarlo no es la solución, como tampoco abona a la paz a la que
debemos aspirar describir esa muerte como justa. En nuestro sistema se supone se juzga a las
personas por sus delitos y solo entonces se aplica la pena correspondiente. Apresurarse a asignar culpas a los demócratas
sólo trae más odio y sed de venganza.
El innombrable ordenó que las banderas
ondearan a media asta, como si se tratara de un héroe. Y aquí la gobernadora ordenó se hiciese lo
mismo por alguien que sospecho el 95% o más de la población no tenía -y me
incluyo- la más mínima idea de quién se trataba. No contento con las banderas a
media asta, el innombrable anunció que le otorgaría la medalla presidencial de
la libertad. Mi cara mostró todas las expresiones de asombro, incredulidad e
indignación posibles. Para poner en
contexto el significado de esta medalla, baste mencionar anteriores recipientes
de este honor de varios campos del quehacer cultural, ambiental y político:
Pablo Casals, Nelson Mandela, Jane Goodall, Jacques Cousteau, Martin Luther
King, Yo-Yo Ma y uno que tiene especial significado para mí, por ser ejemplo de
compasión: papa Francisco. Todos son
seres humanos que han trabajado por sostener la dignidad del ser humano y de
toda criatura que habita la tierra, sin distinciones. En un plano más cercano a nosotros, fueron
recipientes de la medalla Luis Muñoz Marín y Luis Ferré. Podemos estar en desacuerdo con algunas de
sus posturas, pero fueron personas que lucharon por una vida mejor para todos
nosotros, desde distintas perspectivas. Las palabras de Charlie Kirk le
reconocían dignidad a sólo un sector de la sociedad.
Todos los días nos enteramos de una
nueva barbaridad -un nuevo intento de acallar la disidencia, los
cuestionamientos o cualquier idea que se aparte de la nueva doctrina MAGA. Hoy supe de un comentarista del fotuto de
MAGA, la cadena FOX News, quien en una discusión hace unos días sobre qué hacer
en torno al problema del sinhogarismo, dijo que podría aplicarse involuntary
lethal injection or something; just kill ‘em. Una se queda paralizada ante estas palabras que
evidencian un total desprecio por la vida humana, que invariablemente traen a
la mente los exterminios nazis de aquéllos considerados inferiores. Y en estos tiempos, el genocidio en Gaza,
Ucrania y lugares que ni conozco, con la complicidad armamentista del gobierno
norteamericano.
Se me hace difícil enfocarme en la Esperanza,
que es justo el título de la autobiografía de papa Francisco que leo en estos
momentos. Pero siempre hay esperanza, si
no, que lo digan los sobrevivientes de Auschwitz, de Hiroshima y tod@s l@s que
como la jueza Sonia Sotomayor, están dispuest@s a señalar la injusticia, según
expresó en su reciente opinión disidente a la decisión del Tribunal Supremo
federal que validaba detenciones por el aspecto físico o la forma de hablar:
We
should not have to live in a country where the Government can seize anyone who
looks Latino, speaks Spanish, and appears to work a low wage job. Rather than stand idly by while our
constitutional freedoms are lost, I dissent.
Mi Esperanza está puesta en tod@s
l@s que no estamos dispuest@s a permanecer impasibles ante estas horribles
injusticias. Papa Francisco, ilumine
nuestro camino.
16 de septiembre de 2025