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Este blog tiene el propósito de compartir mis ideas que estoy segura son las de muchos. Escribo sobre lo que me enternece, lo que me intriga, lo que me indigna o lo que me divierte. No me impongo fechas límite -escribo cuando quiero. El lector también puede elegir -hay relatos mas extensos, otros mas cortos. Entre cuando quiera. Vivo orgullosa de quien soy, de donde vengo y hacia donde voy, aunque no sepa como llegar... La imagen que lo acompaña es El Laberinto, de la serie Mandalas de Procesos, de Thalía Cuadrado, psicóloga clínica y artista, que me honra con su amistad. Me pareció apropiado para acompañar este blog sin dirección, porque son muchas las veces que me he sentido en un laberinto. Afortunadamente, siempre salgo…

sábado, 20 de septiembre de 2025

PIENSO

 




A 8 años del Huracán María  

PIENSOTRATOSIENTODIGO

Hoy se cumplen ocho años del paso del huracán María por Puerto Rico.  Pienso en ello -de hecho, comencé a pensar en eso desde ayer, con el recuerdo de los preparativos en mi apartamento y en el de Papi, que aún no se había vendido, tras la muerte de su viuda.  Fueron días angustiosos -antes, durante y después del huracán.  Los preparativos fueron extenuantes, pero lo peor era pensar en la posibilidad de perder todo aquello que tenía valor para mí: documentos, fotos, regalos de Papi, cuadros con valor sentimental.  Más que todo, creo que el miedo era a perder todo aquello que me hacía sentir segura por ser conocido.  Mi casa -le llamo casa, aunque sea un apartamento- es mi refugio; es el lugar que me acoge luego de momentos difíciles, en el que puedo soltar las angustias sin temor a ser juzgada.  En él estoy a salvo -al menos eso pensaba antes de María.

Después de María, la vida de tod@s en Puerto Rico cambió.  Para l@s que viven con todas las comodidades, con cisterna, plantas eléctricas y dinero suficiente para atender las reparaciones o situaciones que se presenten, María fue un inconveniente, una pejiguera, pero para quienes poco tenían, les trastocó la vida.  Perdieron sus pertenencias, su casa y muchos -más de los que el gobierno inepto e insensible de aquél imberbe quiso admitir, hasta la vida.  Todavía hoy me angustia pensar en toda la gente que perdió todo y los que aún luchan para rehacer sus vidas. En mi caso, estoy recuperada -o al menos eso creía- de los poquísimos daños que sufrí.  No obstante, me he percatado que ha habido un aumento en la ansiedad cuando anuncian posibles tormentas.  Para colmo, recientemente tuve una situación con el desagüe del balcón, que ocasionó que se inundara bastante, a riesgo de que el agua entrara al apartamento.

En el momento que me percaté de que estaba subiendo -en lugar de bajar- agua por el desagüe, procedí a sacar agua con desespero, mientras contemplaba con horror cómo el desagüe parecía una fuente que amenazaba con inundar el balcón y enfilar el rumbo del agua que ya no cabría hacia el interior del apartamento, arruinando los gabinetes de cocina, que llegan hasta el suelo.  Mi mente proyectaba una película de horror mientras sacaba el agua como podía.  El asunto se supone que se resolvió, pero no estoy del todo convencida.  Cada vez que llueve mucho, salgo varias veces al balcón, para ver si el agua fluye como se supone que fluya.  Trato de apartar de mi mente los pensamientos negativos. Con el paso de los días estoy menos ansiosa, pero un buen aguacero puede dar al traste con mi tranquilidad.

Siento que el mes de septiembre viene cargado de angustia, de temores, de coraje por l@s que tanto sufrieron.  Ya no planifico viajes para este mes, porque pienso que si estoy en casa puedo resolver los asuntos que se presenten.  Un viento fuerte me trae recuerdos de aquél angustioso día y no quiero ni pensar cómo se sentirán l@s que de verdad sufrieron y siguen sufriendo, pero lo digo, porque sólo así puedo exorcizar la angustia -angustia que me hacer pensar en ese síndrome que se ha denominado de estrés postraumático, o PTSD.  Yo no sé si lo que me ocurre pueda catalogarse como tal; tan sólo sé cómo me siento, cuando se acerca el mes de septiembre y anuncian tormentas.  No quiero imaginar la angustia de quienes de verdad sufrieron los efectos de María con enormes pérdidas.

Como las etapas del duelo de Kübler Ross, a veces trato de manejar el estrés cambiando mi pensamiento; a veces verbalizar cómo me siento me ayuda -es como una catarsis.  Pensar es bueno, cuando el pensamiento no se engancha en la negatividad que nos rodea y trato de apartar de la mente todas las imágenes que vienen a mi mente de aquel día tan difícil a nivel personal y colectivo.  Los pasos de este duelo se intercambian.  Y últimamente digo, denuncio todo lo que estuvo y sigue estando mal.  Agraciadamente puedo decir todo lo que está bien en el trabajo comunitario, enfocado en sostenernos l@s un@s a l@ otr@s  y l@s que se atreven a alzar la voz contra las injusticias.  El pueblo salva al pueblo. Y empieza a llover…

20 de septiembre de 2025


martes, 16 de septiembre de 2025

PALABRAS





PALABRAS

 

Hay hombres cuyas palabras son

como golpes de espada;

Más la lengua de los sabios es

medicina.

Pr. 12:18

 

Desde hace mucho pienso que la palabra es muy poderosa.  Podemos alentar, inspirar, alegrar, consolar y mostrar amor tan solo con unas palabras sinceras, sean estas escritas o habladas.  En el último caso, los gestos aportan a la comunicación -un abrazo, una mirada, una sonrisa complementan lo que se dice.  Del mismo modo, las palabras pueden herir, humillar, avergonzar, ofender y destruir la autoestima de un ser humano.  En ocasiones, la mejor palabra es la que no se dice -el silencio puede ser igualmente elocuente.  Pensé en el poder de la palabra a raíz del cambio en la denominación que ha hecho el innombrable al hasta hace unos días Departamento de la Defensa; ahora Departamento de Guerra.  Para mí no se trata de un simple cambio de nombre -es un cambio de visión, de cómo se manejan los asuntos de la que se ha conocido como la nación más poderosa del mundo.

El estilo del ocupante de Casa Blanca es el del clásico bully -bravucón, ordinario, irrespetuoso, amenazante, por lo que no sorprende esta denominación de ese departamento que, de todos modos, al ejercer actos de defensa para su territorio conlleva la capacidad de declarar una guerra, porque vamos, una nación que es bombardeada no va a descansar en solo palabras.  Hasta en la vida individual el derecho a legítima defensa incluye utilizar la fuerza para repeler un ataque físico.  No obstante, la mayoría de nosotros no andamos por ahí con actitud de “túmbame la pajita”, exhibiendo armas para intimidar a los demás. Hay otros, sin embargo, quienes disfrutan este despliegue de fuerza tipo Rambo.  Con ello le anuncian a los demás que no se metan con él, atrayendo otros bravucones y repeliendo a quienes preferimos la vía diplomática para resolver conflictos, sin que ello implique debilidad.

Por alguna razón este estilo abrasivo atrae algunos personajes y nuestra gobernadora no es la excepción.  Recientemente arremetió contra un periodista porque le hizo una pregunta válida, que la incomodó y como insistió, como maestra regañona le dijo, señalándolo con el dedo, que a él no le contestaría preguntas, por irrespetuoso.  El intercambio recordó muchos de los protagonizados por el innombrable con periodistas que “osan” cuestionar sus actos.  Y las palabras suelen usarse en la inmediatez de una situación, sin que haya mucho análisis, lo que la ha llevado a caer en grandes contradicciones, como cuando dijo que los dominicanos no tenían nada que temer con las redadas contra inmigrantes y a la semana ya se estaban llevando a varios de vecindarios tradicionalmente ocupados por la comunidad dominicana.

En estos días comenzaron a verse helicópteros, aviones y buques militares en la zona de Arroyo.  Los vecinos del lugar comenzaron a inquietarse y de nuevo salieron la gobernadora y sus fotutos a decir que era común que se hicieran ejercicios militares en la isla.  Pero esto no parecía business as usual.  Luego se vio movilización de aviones de combate y movilización de personal militar.  Allí estaba el secretario del Departamento de Seguridad Pública -Arthur Garffer, a quien nunca había visto sonreír.  Pero ese día se veía feliz, como G.I Joe en medio de un juego con sus amiguitos. El secretario de Guerra procedió a decir lo que era obvio para todo ser que sume dos más dos: “Lo que están haciendo ahora mismo no es entrenamiento.  Este es un ejercicio real en nombre de los intereses nacionales vitales de los Estados Unidos de América: acabar con el envenenamiento del pueblo estadounidense”.

Y todo el despliegue no tiene sentido alguno, cuando hay una Guardia Costanera que poco ha hecho para precisamente detener este tráfico en nuestras narices.  Debe salir más barato proporcionar lanchas adecuadas para esta labor que aviones de combate y buques de gran tamaño para supuestamente atajar el tráfico de drogas en nuestras costas.  Del mismo modo, el espectáculo de hundir una yola en aguas cercanas a Venezuela, con 11 tripulantes a bordo, no representa gran cosa en esa lucha; es como matar un mosquito con una escopeta.  Presumiendo que sea cierto que llevaban droga, es posible que los tripulantes sean a su vez víctimas de un sistema que les obliga a hacer estos viajes.  Jugar a la guerra con otras naciones es poner en riesgo vidas.  Creo que Maduro, tras la última elección no ocupa el poder de manera legítima, pero hay que ejercer gran cautela antes de jugar a ser “salvadores” del mundo.  El cuento de que el innombrable está combatiendo el narcotráfico resulta poco creíble a la luz de un despliegue de fuerzas tan contundente.  Y de los alzacola y bocabajo locales que poco faltó para que sacaran la alfombra roja para recibir los militares, ni hablo, porque quiero mantener la calma.

No pasó mucho tiempo antes de que hubiese otro incidente que pone de manifiesto el uso más que peligroso de la retórica anti enemigos que propulsa el innombrable.  Y que conste, que el enemigo somos tod@s l@s que no pensamos como él.  En el estado de Utah, un hombre llamado Charlie Kirk, del cual yo no sabía absolutamente nada, fue asesinado por un hombre con un certero disparo al cuello mientras se dirigía a unos estudiantes universitarios.  Poco a poco fuimos obteniendo más detalles.  La víctima tenía fama de defender las causas de la familia tradicional y combatir los programas de acción afirmativa, lo cual lo llevó a decir en un momento que, si se montaba en un avión con un piloto negro, pondría en duda la capacidad de éste para pilotar el avión.  O sea, que era una especie de poster child de la filosofía del innombrable.  Claro está, de inmediato surgieron las acusaciones de que este crimen era responsabilidad de los demócratas y de las políticas socialistas.

Y aquí hay algunos empeñados en demostrar que son más cojonudos que el innombrable.  El mismo Arthur Garffer, que ocupa la posición nada menos que de jefe de Seguridad Pública y estaba tan feliz recibiendo a sus amigos soldaditos, raudo y veloz puso esto en su página personal de Facebook:

The liberal socialist left is out of control and the DNC is solely (énfasis suplido) to blame for today’s targeted assassination of Charlie Kirk.  They promoted and condoned political violence with action since 2009.  Time for the silent majority to step up!

La gobernadora le dio pan-pan, pero no hizo lo que procedía -botarlo y el muy descarado no tuvo ni la decencia -bueno, es mucho pedir- de renunciar.  En manos de ese individuo prejuiciado y sin mesura está la seguridad del país.  Ahora resulta que todo apunta a que el asesino de Kirk proviene de una familia mormona, partidaria de las armas y que él no aparece como votante republicano.  Evidentemente es un ser desquiciado y pese a las palabras despreciables de Kirk, matarlo no es la solución, como tampoco abona a la paz a la que debemos aspirar describir esa muerte como justa.  En nuestro sistema se supone se juzga a las personas por sus delitos y solo entonces se aplica la pena correspondiente.  Apresurarse a asignar culpas a los demócratas sólo trae más odio y sed de venganza.

El innombrable ordenó que las banderas ondearan a media asta, como si se tratara de un héroe.  Y aquí la gobernadora ordenó se hiciese lo mismo por alguien que sospecho el 95% o más de la población no tenía -y me incluyo- la más mínima idea de quién se trataba. No contento con las banderas a media asta, el innombrable anunció que le otorgaría la medalla presidencial de la libertad. Mi cara mostró todas las expresiones de asombro, incredulidad e indignación posibles.  Para poner en contexto el significado de esta medalla, baste mencionar anteriores recipientes de este honor de varios campos del quehacer cultural, ambiental y político: Pablo Casals, Nelson Mandela, Jane Goodall, Jacques Cousteau, Martin Luther King, Yo-Yo Ma y uno que tiene especial significado para mí, por ser ejemplo de compasión: papa Francisco.  Todos son seres humanos que han trabajado por sostener la dignidad del ser humano y de toda criatura que habita la tierra, sin distinciones.  En un plano más cercano a nosotros, fueron recipientes de la medalla Luis Muñoz Marín y Luis Ferré.  Podemos estar en desacuerdo con algunas de sus posturas, pero fueron personas que lucharon por una vida mejor para todos nosotros, desde distintas perspectivas. Las palabras de Charlie Kirk le reconocían dignidad a sólo un sector de la sociedad.

Todos los días nos enteramos de una nueva barbaridad -un nuevo intento de acallar la disidencia, los cuestionamientos o cualquier idea que se aparte de la nueva doctrina MAGA.  Hoy supe de un comentarista del fotuto de MAGA, la cadena FOX News, quien en una discusión hace unos días sobre qué hacer en torno al problema del sinhogarismo, dijo que podría aplicarse involuntary lethal injection or something; just kill ‘em.  Una se queda paralizada ante estas palabras que evidencian un total desprecio por la vida humana, que invariablemente traen a la mente los exterminios nazis de aquéllos considerados inferiores.  Y en estos tiempos, el genocidio en Gaza, Ucrania y lugares que ni conozco, con la complicidad armamentista del gobierno norteamericano.

Se me hace difícil enfocarme en la Esperanza, que es justo el título de la autobiografía de papa Francisco que leo en estos momentos.  Pero siempre hay esperanza, si no, que lo digan los sobrevivientes de Auschwitz, de Hiroshima y tod@s l@s que como la jueza Sonia Sotomayor, están dispuest@s a señalar la injusticia, según expresó en su reciente opinión disidente a la decisión del Tribunal Supremo federal que validaba detenciones por el aspecto físico o la forma de hablar:

We should not have to live in a country where the Government can seize anyone who looks Latino, speaks Spanish, and appears to work a low wage job.  Rather than stand idly by while our constitutional freedoms are lost, I dissent.

Mi Esperanza está puesta en tod@s l@s que no estamos dispuest@s a permanecer impasibles ante estas horribles injusticias.  Papa Francisco, ilumine nuestro camino.

16 de septiembre de 2025